El espacio percibido o práctica espacial: corresponde al espacio físico, lugar vinculado a los usos y la vida cotidiana, escenario en el que se sitúa el ser humano en un tiempo y lugar determinado, la plaza, la calle, el edificio. Lefebvre acentúa que en este espacio se genera una estrecha asociación entre la realidad cotidiana, que transcurre en el uso del tiempo, y la realidad urbana, que corre en las rutas y redes que vinculan los lugares de trabajo de ocio y la vida privada. Las prácticas artísticas que se encuentran en esta sección, son aquellas en las que el acto de creación se constituyó en el espacio percibido.





